Primeras impresiones sobre la obra de Michael Crichton
después de la noticia de su muerte.
"Que viva la ciencia, que viva la poesía". Son los versos que dan inicio a "Guitarra y vos", una de las canciones más perfectas que se ha compuesto nunca. En ellos el uruguayo Jorge Drexler, músico y médico otorrinolaringólogo, unió dos mundos que parecieran caminar por veredas tan opuestas, pero que de una u otra forma se complementan muy bien. Es que se trata de la vida misma: "Es cierto que no hay arte sin emoción, y que no hay precisión sin artesanía, como tampoco hay guitarras sin tecnología..."
Recordé esos versos esta mañana cuando me enteré de la muerte hace un par de días de MICHAEL CRICHTON, un médico estadounidense que en un momento determinado de su vida vio en la literatura de ficción la forma de expresar por otros canales su cercanía con la ciencia.
Pero no voy a hacer un artículo sobre su vida o una defensa de su obra, sino sólo un acercamiento a tres momentos fundamentales que me llamaron la atención. Primero fue su intento junto a STEVEN SPIELBERG, de llevar al cine una historia sobre una sala de urgencias de un hospital en Chicago. Mientras le daban vueltas a la idea, y sin encontrar aún la forma narrativa adecuada, Spielberg le preguntó en qué otra cosa estaba trabajando. Crichton estaba reticente a contárselo, pero finalmente accedió: le dijo que estaba escribiendo una novela sobre un parque temático en una isla cuyas atracciones eran dinosaurios creados a partir del ADN extraído de un mosquito fosilizado. El director se emocionó y prácticamente dejó de lado su idea de la película sobre los doctores. Así es. Dos hechos fundamentales de la historia de la televisión y el cine tuvieron una génesis asociada tanto a Michael Crichton, el ideólogo, científico y escritor, como a Steven Spielberg, el mago, creador y productor. "Jurassic Park (Parque Jurásico)" vio la luz como una novela científica, con tintes de ciencia ficción, que critica el doble estándar de científicos que se dedican a la investigación genética, pero que también comercian con la biotecnología, y cómo se pasó de un acto meramente científico como descifrar el genoma humano en 1953 a "una vasta empresa comercial que entrañaba muchos miles de millones de dólares", mostrando toda la pérdida de escrúpulos cuando la ciencia se une con la política y los negocios.
"En 1986, la «Genetic Biosyn Corporation», de Cupertino, ensayó una vacuna contra la rabia, vacuna elaborada por bioingeniería en una granja de Chile. La empresa no había informado al Estado chileno ni a los trabajadores de la granja que tomaron parte en el ensayo: sencillamente lanzaron la vacuna. La vacuna consistía en un virus activo de la rabia, genéticamente modificado para que no fuese virulento. Pero no se habían hecho pruebas para comprobar la falta de virulencia... El personal de «Biosyn» había llevado el virus vivo de la rabia a Chile, en un vuelo comercial y dentro de un bolso de mano. Morris se preguntaba a menudo qué habría ocurrido si la cápsula se hubiera roto durante el vuelo: todos los que se hallaban a bordo del avión hubiesen podido contraer la rabia. Era atroz. Demostraba irresponsabilidad. Era negligencia penalmente punible... Pero ninguna acción se entabló contra «Biosyn»: los granjeros chilenos que, inadvertidamente, habían arriesgado la vida, eran campesinos ignorantes; el Gobierno de Chile tenía una crisis económica de la que preocuparse; y las autoridades norteamericanas estaban fuera de jurisdicción".
Esta novela de ficción que aplica la inicialmente atmosférica teoría del caos o efecto mariposa para explicar los sucesos de la Isla Nublar ("es posible que el aleteo de una mariposa en determinado lugar y momento, pueda ser la causa de un terrible huracán varios meses más tarde en la otra punta del globo"), dio paso a una de las fantasías más hermosas creadas en el cine, con dinosaurios que parecían tan verdaderos y un sistema de sonido que le dio más realismo aún...

















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july: Parece DENIS, que al leerle, estamos frente a un verdadero analista ,sin temosa equivocarme, buscas muy bien el equilibrio en tus comentarios y profundizas, extrayendo verdades. BIEN BIEN BIEN. Chao July